9 dicembre 2008

La esquizofrenia de los tilingos


Si se desea seguridad, se debe disolver la policía

El eco sordo que dejaron las palabras de la jueza Carmen Argibay: "si los soltamos, los matan"

La jueza Carmen Argibay habló fuerte la semana pasada. Su explicación sobre el fallo que evitó la libertad de sesenta chicos detenidos en institutos rasgó el telón del Truman Show. Bajo los efectos narcóticos del relato que tejen los medios y las declaraciones públicas de funcionarios del área de seguridad, e incluso bajo los efectos del otro relato, el alternativo, el que aborrece y denuncia las condiciones en las que están detenidos los chicos en conflicto con la ley penal, la medida de la Corte fue un baldazo de agua helada. Y Argibay, lejos de ponerles acondicionador a sus palabras, las erizó: habló de gatillo fácil, esbozó una vida real más allá del telón de la obra que representamos todo el tiempo como comunicadores o multiplicadores de un diagnóstico sobre seguridad.

“Esos chicos están marcados”, dijo.

“Si no vamos a cumplir los pactos internacionales sobre derechos civiles y derechos sociales, ¿para qué los firmamos?”, dijo.

“Si la policía protege a un pibe, y el pibe sale a robar y no se hace rico, ¿para quién trabaja?”, dijo.

“El día que el pibe abre la boca, lo matan”, dijo.

Entonces lo que hay aquí es una jueza de la Corte Suprema de Justicia que no le pone acondicionador a sus palabras y que habla de una realidad que por un lado todos conocemos –¿o no? ¿O será que seguimos con el algo habrán hecho los pibes pobres? ¿O será que otra vez estamos en el limbo de no saber, de no sospechar, de lo ver lo que pasa acá enfrente?—, y por el otro negamos y encubrimos con vehemencia. “Es muy grave lo que dijo”, decía un analista de la televisión. “O sea que según la jueza hay gatillo fácil en la República Argentina”, decía otro, como si hubiera que anteponerle “república” a ese lugar en el que se tolera esta práctica: que la policía marca a los chicos con antecedentes, que los presiona para que salgan a robar para ella y les libera zonas para que operen, que los protege para que sigan actuando, y que si el chico quiere salirse de ese trato, lo matan.

La jueza Argibay corrió el eje del problema que tanto rédito les da a los grandes medios cuando lo abordan por otro lado. Cuando los crímenes que escandalizan en proporción al nivel socioeconómico de la víctima imponen el tema de la seguridad. Cuando los deudos de cualquier asesinado les regalan a las cámaras su desgarro, y las cámaras beben cada lágrima y ecualizan cada grito de dolor. Y entonces queda constituido un “nosotros” que somos los conductores del programa de televisión, sus espectadores, las víctimas de los asaltos, la policía, toda-la-gente-de-bien-que-quiere–vivir-en-paz y no puede porque están estos pibes, que son los nuevos malones que supimos conseguir.

Lo que está diciendo la jueza Argibay es que ese “nosotros” es falso, y que si lo aceptamos es porque somos esquizofrénicos. Porque está pasando lo que está pasando y no otra cosa, aunque lo diga la televisión. Porque es imposible que esos pibes salgan a la única escena que los espera y sobrevivan.

Y está diciendo que la policía extermina en silencio. Que hay un consentimiento, un equívoco social y discursivo que apaña a la policía, que la deja seguir exterminando en silencio. Tan brutal es lo que pasa, tan inenarrable es lo que se mantiene en silencio, que estamos cerca de hacer válida la pregunta que se hacían los españoles con los indios. Se preguntaban si tenían alma. Se preguntaban de qué orden eran esas criaturas tan distintas. ¿Los pibes pobres tienen alma? Si la respuesta es sí, lo lógico sería que pidamos justicia también para ellos, que hagamos marchas también para ellos, que nos duelan y nos arranquen sus muertes. Actuamos como si la respuesta fuera: no.

Proyecto SUR


Unidad para construir un proyecto nacional

Por Fernando “Pino” Solanas *
Después de los fracasos y traiciones de la llamada centroizquierda, hoy vuelve a plantearse en la Capital la operatoria kirchnerista de intentar unir las fuerzas progresistas para enfrentar a Macri, como representación inequívoca de la derecha. La política de las manipulaciones mediáticas ya mostró su falsedad en mayo del 2007, cuando se quiso convencer a la ciudadanía de que las fuerzas progresistas eran las del Frente para la Victoria. Así les fue: en ese mismo mes sus legisladores votaban en el Congreso la ley antiterrorista y Néstor Kirchner daba luz verde al hecho más grave de la política argentina de los últimos años: la segunda privatización del petróleo y el gas con la prórroga de “Cerro Dragón” y todas las concesiones de Menem hasta el 2047; es decir, hasta la extinción total del recurso.

Por eso, para no repetir la farsa, se impone discutir qué es lo que consideramos una política progresista o reaccionaria, nacional o entreguista. ¿No es la nueva derecha criolla quien se asocia a las corporaciones que saquean nuestros recursos estratégicos no renovables, sin control público y a simple declaración jurada? ¿No es esta nueva derecha, con el “capitalismo de amigos”, la que se beneficia mediante la entrega salvaje de las tierras fiscales –pertenecientes a los pueblos originarios– y los yacimientos mineros y petroleros a los amigos o socios de los gobernadores provinciales? ¿Es realmente de avanzada la decisión de pagar al Club de París y a los fondos buitre, sin revisar la legitimidad de la deuda externa, mientras el dictamen del juez Ballesteros sobre su carácter fraudulento duerme en el Congreso? ¿Qué decir del “tren bala” como opción a una reconstrucción de los ferrocarriles con tecnologías y fábricas propias, que pueden generar miles de empleos y garantizar autonomía? ¿Dónde colocaríamos a conspicuos miembros y amigos del Frente para la Victoria, como Cristóbal López, Eskenazi, el senador Roberto Urquía y otros grandes exportadores de granos, que estafaron al fisco por 1700 millones de dólares con el paraguas de la Resolución 125?

El formato progresista de la era “K” es una peculiar combinación de derechos humanos con esencias del modelo neoliberal. Basta recordar que en nombre del centroizquierda se han venido avalando las políticas económicas neoliberales más puras, ejecutadas desde el gobierno menemista y algunas otras desde la dictadura. ¿No sigue vigente la Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz, que priva a la pequeña empresa de acceder al crédito público y sigue al servicio de las multinacionales? ¿No bastó la fuga de 26 mil millones de dólares en el 2001, para evitar la reciente fuga de 22 mil millones de dólares imponiendo un riguroso control de cambios y divisas? ¿No es necesario recordar la trágica aventura de la Alianza, con el soborno de senadores para flexibilizar las leyes laborales? ¿No merece recordarse el regreso de Cavallo –agosto del 2001– con poderes excepcionales votados por los legisladores del Frente Grande para negociar un megacanje que nos costó casi 54 mil millones de dólares más.

En esta gran confusión, el gobierno de Cristina Kirchner, que para muchos se ubica en la franja del progresismo o centroizquierda, hace pocos días anunció un subsidio a las petroleras de 8750 millones de dólares (Clarín, 13/11/08) y desconoció la decisión del Congreso nacional, como respuesta al reclamo del lobby minero de la Barrick Gold, vetando la ley de protección de los glaciares que había logrado unanimidad en Diputados y solamente tres votos en contra en el Senado. Se acaba de nombrar –con el elogio y abrazo de algunos progresistas– a Débora Giorgi como ministra de la Producción. La flamante funcionaria, entre sus innumerables cargos, fue secretaria de Industria de Fernando de la Rúa y firmó, junto a José Luis Machinea, uno de los convenios más escandalosos y lesivos al interés de la Nación: la prórroga por diez años –y diez años antes de lo que fija la ley– del que fuera el yacimiento de gas estrella del país: Loma La Lata. Sus millonarias reservas, tasadas en más de 10 mil millones de dólares, fueron cedidas por 300 millones de dólares y sólo debía pagar un 12 por ciento de regalías. Para dar idea del colonialismo del convenio, baste citar el artículo 1.3: “El Estado Nacional y la Provincia garantizan que durante la vigencia de la prórroga de la Concesión (...) mantendrán indemne a YPF frente a cualquier reclamo o acción de terceros o decisión o cambio legislativo que pueda afectar o modificar el régimen de dominio que rige sobre el área Loma La Lata-Sierra Barrosa, obligándose a mantenerla en el ejercicio íntegro de sus derechos”.

¿No son estas razones suficientes para delimitar qué es derecha o izquierda en la Argentina y quiénes son las personas creíbles frente a la ciudadanía? En las décadas recientes y hasta la actualidad, los travestismos políticos y las piruetas oportunistas se convirtieron en materia corriente. El ser humano y la dirigencia como parte del género puede cometer errores y todos los hemos cometido; pero es preciso corregirlos con acciones autocríticas y compromisos públicos que los superen. No obstante, hay cosas que son inadmisibles. Una de ellas es la traición al mandato de las urnas y otra, las operatorias mediáticas o acuerdos a espaldas del pueblo, soslayando el abierto debate de ideas. Todo tiene sus límites: estamos hablando de un debate que necesariamente excluye a quienes fueron los protagonistas de la entrega y la corrupción de ayer o de hoy. La actual crisis mundial es grave y exige respuestas creativas, impulsadas con grandeza y coherencia, desechando cualquier intento de obtener beneficios personales o de grupo con recursos públicos y sociales, al costo del sufrimiento de una gran proporción de nuestros compatriotas. El debate debe incluir entonces las políticas a seguir, entre otras, con las corporaciones mineras, petroleras y exportadoras de granos, favorecidas con una renta que pertenece a todos los argentinos.

Es indispensable el debate y definición de un auténtico proyecto nacional, capaz de ser integrador de nuestras potencialidades, anhelos y voluntad de evolución, insertado en forma creativa y autónoma en la región. Es hora de que todos aportemos a su diseño y construcción. La tarea es inmensa y ninguna fuerza política o social se encuentra con capacidad de hacer frente a ello en forma aislada. Por estas razones, Proyecto Sur propone a quienes se sienten identificados con el espacio progresista, nacional y popular, una Mesa de Diálogo para la construcción del Proyecto Nacional. La unidad que proponemos no se reduce a lo electoral ni se basa en la distribución de cargos o lugares en una lista. Nos proponemos construir una fuerza política, social y cultural que sea capaz de impulsar un proyecto emancipador en posibilidad concreta de recuperar los recursos estratégicos y democratizar las instituciones, como paso indispensable para terminar con la indigencia, el hambre y la degradación del ambiente. Se trata de recuperar y honrar la credibilidad de nuestro pueblo.

7 dicembre 2008

Premio Emmy a Abuelas


ESTELA DE CARLOTTO Y EL EMMY PARA TELEVISION POR LA IDENTIDAD
“Se logró romper un cerco”

Por Emanuel Respighi
Al abrir las puertas de su oficina de la sede central de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto recibe a Página/12 con una visible muestra de satisfacción en el rostro. No es para menos: con siete chicos recuperados hasta el momento, 2008 es el año en el que la asociación que preside más nietos recuperó a lo largo de sus tres décadas de lucha inquebrantable. Es el momento más fértil para estas abuelas que han dejado huella profunda en la historia social y política argentina. Al menos así lo siente y lo expresa su presidenta. “Nosotros sentimos que estamos viviendo un momento histórico. Tenemos que apurarnos porque las Abuelas ya no somos niñas, los chicos despojados de su identidad van creciendo, desde el Estado se nos apoya, los medios son cada vez más generosos con nuestra lucha y la sociedad en su conjunto comienza a tomar conciencia de que los desaparecidos no son de unos pocos, sino de todos”, analiza Carlotto.

Buena parte de este reconocimiento obedece a las innumerables iniciativas artísticas que las Abuelas pusieron en marcha y que lograron que el año pasado Telefé produjera Televisión por la identidad, un ciclo homenaje que caló hondo en la sociedad.

Aunque hace meses que no está al aire, desde hace unos días Televisión por la identidad está en la boca de todos, luego de adjudicarse un Emmy Internacional como mejor miniserie. No es para menos: ése fue el primer Emmy que recibe la TV argentina (y la latinoamericana) en su historia. Y justamente lo obtuvo un ciclo que, a partir de ficcionar casos reales, expuso masivamente el brutal accionar de la dictadura militar en la apropiación de chicos. Sin embargo, Carlotto tiene claro que el mayor premio del ciclo de tres emisiones fue otro. “No hay mayor premio que encontrar a nuevos nietos: eso es lo único que nos desvela”, subraya. Página/12 dialogó con la presidenta de la asociación con el fin analizar el preponderante rol de las iniciativas artísticas por la identidad, en especial las referidas a la TV, hoy la principal herramienta de difusión de Abuelas. Y la manera más directa de llegar a los 400 nietos que desconocen su identidad y aún resta recuperar.
“Tenemos otras maneras de difusión, como publicaciones, libros y mensuarios, pero que apuntan a gente interesada en la temática –cuenta Carlotto–. Pero para lo masivo, el arte es la forma más fantástica de difundir la lucha. TV por la identidad fue una contribución fantástica desde un ámbito de difusión como la tele. Millones de personas a través de la pantalla chica lograron entender, por la claridad de conceptos y por la respetuosa forma de trabajar los casos, lo que fue el despojo de criaturas durante la dictadura militar. La TV le dio a la problemática de la última dictadura una masividad impensada para activar la memoria y saldar las heridas del pasado”, reconoce.

La TV como lugar de encuentro
–¿Cuánto cree que aportaron ciclos televisivos como TV por la identidad y Montecristo a la búsqueda de nietos desaparecidos?
Las Abuelas aceptamos contribuir y ofrecimos todo nuestro apoyo a Telefé con TV por la identidad por el antecedente magnífico de Montecristo, una telenovela que tuvo un rating bárbaro, con un contenido no escandaloso que, en el medio de la trama de ficción de amor y odio, incluyó el tema de las consecuencias de la dictadura militar, con sus responsables y sus cómplices civiles. Lo interesante fue que al ser televisivamente atractiva, entró en la mentalidad de muchísima gente que no sabía lo que había ocurrido, o descreía, o no se sensibilizaba con el tema porque pensaba que a ellos no les había tocado. La emoción fue total, la garantía de lo que iba a venir también. De todas maneras, uno siempre piensa que esto es medido también en términos políticos, sociales y situacionales. En el momento en que se estrenó TV por la identidad, la respuesta en Abuelas fue fantástica. Recibimos cientos de llamados y de visitas de jóvenes con dudas sobre su identidad, pidiendo informaciones y asesoramiento. Fue una romería de posibilidades. Tanto es así que cuando festejamos el Emmy Internacional que recibió Televisión por la identidad dije que este año encontramos a siete chicos. Y no me cabe la menor duda de que el apoyo televisivo de estas dos producciones sirvió para esos encuentros.

–¿Ustedes creen que, lejos de ser casualidad, la recuperación de la identidad de estos siete chicos obedece al arribo a la pantalla chica y a la ficción de la dictadura y sus consecuencias sociales?
No tenemos dudas de que Montecristo y TV por la identidad colaboraron fuertemente a encontrar a estos siete chicos. Es el número mayor de chicos encontrados en un año en los 31 años de historia de Abuelas. Fueron dos propuestas que lograron instalar el tema de la dictadura militar y su accionar en la mesa de todos los hogares argentinos. Durante la emisión de TV por la identidad, que fueron tres especiales que luego se repitieron, fue impresionante la cantidad de mails que nos llegaron contándonos cómo a partir de esos programas sus hijos preguntaban qué era lo que había ocurrido, dónde, a quiénes.

–¿Sin la apertura de la pantalla televisiva como medio difusor usted considera que el accionar de la dictadura seguiría silenciado en la sociedad?
–Es que en la calle, en la vereda, en la verdulería, en la oficina, no se hablaba del tema masivamente hasta la emisión de estos dos ciclos. La dictadura no era un tema cotidiano. Ahora lo es. Antes, era una temática que nos interesaba a unos pocos. Por la crueldad del accionar, era más fácil para los padres o el mundo adulto silenciarlo que tener que explicarlo. La TV ayudó a poner sobre la mesa lo que pasó y la lucha de abuelas que buscan a sus nietos. Recuerdo que recibí un correo de una madre que contaba que luego de ver un episodio de TV por la identidad, su hijo le dijo: “Mamá, ¡que alegría que yo tengo a mi abuela! La voy a llamar para saludarla y decirle que ayude a estas señoras a encontrar a sus nietos”. El asunto tomó carne en los televidentes de diferentes generaciones. Y eso se palpa en la calle. Nosotros, que somos termómetros de muchas situaciones sociales, donde vemos el respeto, la simpatía y la admiración por estas abuelas, hoy todas esas muestras de cariño están mucho más fuertes que antes y se han generalizado.

–¿Recién ahora sienten un apoyo social?
–Cada vez son menos los que nos miran de reojo, que dudan sobre lo que pasó, que siguen creyendo en esa fantasía estúpida que la prensa de la dictadura desplegó en la sociedad. Estos ciclos, como otros que se han dado en otros canales en épocas anteriores, rompieron un cerco y han servido de disparador de toma de conciencia sobre la dictadura.

–No deja de resultar paradójico que un medio tantas veces criticado como la TV, en la época más mercantilista de su historia, haya sido uno de los que más contribuyeron a que muchos nietos recuperan su identidad.
–La TV, en todo el mundo, se ha vuelto chabacana; se ofende y se subestima al público con el solo fin de tener más audiencia. Pero también hay buenos canales, como Encuentro. Y hay otros canales que tienen equipos o programas que se destacan por la seriedad y el prestigio. La TV es una herramienta tan peligrosa como maravillosa. Depende de cómo se la utilice. Ojalá TV por la identidad y Montecristo, o inclusive Vidas robadas, con la trata de personas, hayan servido para que los programadores y productores se den cuenta de que es posible brindar contenidos formadores o sociales con altas audiencias. Cuando se quiere, se hace.

–¿Cómo y cuando nació la idea de llegar a la sociedad a través de iniciativas artísticas?
–Cuando nos dimos cuenta de que nuestros nietos ya tenían edad para empezar a entender, nosotros empezamos a difundir nuestra lucha desde el arte y la cultura. Ya no dependimos de que algún medio nos convocara para alguna charla en forma esporádica, sino que nosotros comenzamos a tomar la iniciativa con actividades culturales que perdurasen en el tiempo. Siempre supimos que el vehículo para hablarles directamente a nuestros nietos despojados era el arte.

Otros ámbitos, la misma lucha
–¿Por qué cree que el tema de la dictadura no forma parte de los planes de estudio escolares?
No es por falta de tiempo, sino que directamente no está incluido. En los libros de historia que suelen usarse para dar historia argentina contemporánea, no existe mención a la dictadura. Recién ahora hay un concepto claro de la incorporación de toda la historia completa. Incluso, en los libros de historia vigentes de la escuela primaria el bombardeo a la Plaza de Mayo en 1955 no existe. Hay un vacío en los libros de historia, producto de años de dictaduras e ideologías puestas en los textos y planes de estudio. Eso es lo que hay que incorporar.

–¿Y es ésa una segunda etapa de difusión que intentarán instituir desde Abuelas?
–La dictadura y sus consecuencias deben ser objeto de estudio en las escuelas, porque lamentablemente los golpes militares también conformaron la identidad nacional. Hay que hacer un revisionismo histórico muy fuerte.
Ahora, con 25 años de democracia ininterrumpida, no hay ningún impedimento. En la etapa más larga democrático-constitucional de la historia hay que rever contenidos escolares como nunca se hizo. Hicimos convenios con el ministerio para trabajar en las aulas el tema del derecho a la identidad y la dictadura, con cartillas didácticas y videos.

–Pero por fuera de los planes de estudios...
–Claro. Lo que queremos es que se incorpore formalmente la historia de la dictadura en la currícula. No como una simple efeméride del 24 de marzo. Hay que llegar al fondo de la cuestión porque no se trata de un hecho menor. Hay que seguir analizando por qué pasó lo que pasó, quiénes fueron los responsables, quiénes las víctimas, cómo está la situación hoy, qué es lo que falta todavía. Hay mucha gente que piensa que hay que dejar de mirar para atrás y proyectarse hacia el futuro. Pero nosotros encontramos a 95 chicos y aún restan alrededor de 400. ¿Hay que dejar a esos chicos sin su identidad y hacer como que no existen? Nosotras vamos a dejar la vida en esta lucha, pero vamos a dejar el relevo para que se sigan produciendo encuentros y se siga hablando del tema. Yo podré no encontrar a mi nieto, pero ojalá mi nietito pueda conocer a sus tíos y a sus primos, por lo menos, que pueda saber quién es.

–Incluso, hasta se puede pensar que el hecho de que cada nieto conozca su historia trasciende el derecho individual para formar parte de una necesidad social.
–Siempre pongo el ejemplo de Madelaine, la chiquita que desapareció en Portugal y la busca el mundo entero. Y en la Argentina tenemos 400 Madelaines, y muchas otras, y no ocupan la misma atención que aquella nena. ¿Cómo vamos a olvidar su existencia? Cuando doy charlas en otros países siempre aclaro que lo que ocurrió en la Argentina afecta a la humanidad. Pasó en un país rico, culto y extensísimo, donde 40 años atrás nadie pensaba que íbamos a vivir esta historia. Hay que trabajar por los jóvenes, para que no pasen por lo que muchos otros padecieron.

El cipayismo viene en los genes


¿República bananera?
Por Atilio A. Boron

No estuvo muy feliz en sus declaraciones el jefe de la bancada oficialista en el Senado de la Nación, Miguel Pichetto. En el debate en torno de la prórroga de la Emergencia Económica –que le otorga al Poder Ejecutivo poderes casi omnímodos para ejecutar el presupuesto nacional a su voluntad– declaró que los argentinos “tenemos que pagar la deuda externa, no podemos caer en el default como Correa en Ecuador. No somos un país bananero, tenemos que pagar...”.

Como si la Presidenta no tuviera suficientes simpatizantes y partidarios que parecen más empeñados en entorpecer su gestión que en facilitarla, las palabras de Pichetto demuestran que la sabiduría y el tacto político no son precisamente las que caracterizan a la primera espada del oficialismo en el Senado. En primer lugar, hablar de “país bananero” es hacer uso del lenguaje racista y colonialista que inventó la derecha norteamericana desde finales del siglo diecinueve para justificar sus tropelías en el Caribe y Centroamérica. Se trata de un error mayúsculo en labios de un representante de un Gobierno que se esmera por aparecer como “progresista” y, peor aún, cuando además lo refiere a un país cuyo gobernante, Rafael Correa, mantiene excelentes relaciones con la Casa Rosada. Pero, en segundo término, ¿cómo es posible que se descalifique tan groseramente a un gobierno que ha tenido la sensatez y la valentía de practicar una rigurosa auditoría de su deuda externa? ¿Qué nos queda entonces a nosotros, los argentinos, que la hemos venido pagando a lo largo de veinticinco años sin prestar la menor atención a las numerosas voces que planteaban la insanable ilegitimidad de una deuda mayoritariamente contraída por la más atroz dictadura de nuestra historia, y en la cual se habían conculcado todas las libertades y garantías constitucionales?

Una república bananera es la que obedece sin chistar a sus amos y a sus acreedores, por más que éstos sean simples delincuentes de cuello blanco como son quienes controlan el sistema financiero internacional; es la que actúa solícitamente ante los reclamos del imperio, por ejemplo para aprobar en menos de lo que canta un gallo una legislación antiterrorista o pagar de un plumazo una deuda porque el FMI necesitaba fondos frescos. Una república digna de ser nombrada "Repàublica", en cambio, actúa como Ecuador, que sin aspavientos ni estridencias exige y convoca una auditoría internacional y confirma que sólo pagará lo que legítimamente se adeuda y ni un centavo de más.

Una república seria no reforma la Constitución nacional como se hizo en la Argentina en 1994: producto de un pacto sellado a puertas cerradas y aprobando como ley suprema de la Nación lo que decidieron los convencionales sin someter el nuevo texto al veredicto final del pueblo como sí lo hizo Correa con la nueva Constitución ecuatoriana, abrumadoramente ratificada por la voluntad popular. Por eso no sólo es una de las más avanzadas del mundo sino también una de las más legítimas. Avanzada, no sólo porque entraña un inédito reconocimiento de los pueblos originarios y sus lenguas, instituciones y culturas sino también porque establece, entre muchas otras notables innovaciones, que la naturaleza es sujeto de derecho y no una mercancía que se puede utilizar y de la que se puede abusar sin ninguna clase de restricciones como se hace en la Argentina, que permite la devastación del bosque nativo, las cuencas acuíferas, los valles y los glaciares a manos de grandes oligopolios transnacionales. Si Ecuador es una república bananera, ¿nosotros qué somos?

6 dicembre 2008

L'Onda vaticana


Fondi alle private, Tremonti alla Cei:
"dormite su quattro cuscini"
I vescovi, in zona cesarini, lanciano l'aut aut: i fondi per la scuola privata devono essere ripristinati. Oppure sarà mobilitazione. Due ore appena e il governo risponde: "saranno ripristinati 120 milioni su 133".

Lo strumento per la modifica è a portata di mano, perché i senatori sono alle prese con l'esame della finanziaria e nel pacchetto delle novità dell'ultima ora c'è anche il capitolo scuola. A leggere le carte poi però viene fuori che le risorse in più sono stanziate per il mondo della scuola nel suo insieme, senza alcuna specificazione dei destinatari. Quale quota spetterà alle paritarie è una decisione che, entro 30 giorni dall'entrata in vigore della manovra, spetta al ministro dell'Istruzione Mariastella Gelmini. In accordo con i colleghi degli Affari Regionali Raffaele Fitto e dell'Economia Giulio Tremonti.«Possono stare tranquilli - assicura però il sottosegretario al Tesoro Giuseppe Vegas - possono dormire su quattro cuscini».

Per il Pd, che da settimane insieme a una parte della maggioranza chiede il ripristino delle risorse, si tratta in realtà di una scappatoia che lascia piena «discrezionalità» all'Esecutivo. Dopodiché siccome arrivano più soldi e «questo è sempre un bene - spiega il senatore del Pd Giovanni Legnini - abbiamo votato a favore».Il pressing in atto in Parlamento sul governo affinché su questo punto facesse marcia indietro data qualche settimana, da quando è partito l'esame del disegno di legge finanziaria.

D'altro canto, lo stesso presidente del Consiglio Silvio Berlusconi ha promesso a fine ottobre «correzioni» proprio su questo fronte. Nonostante ciò, la questione è rimasta aperta, fino a che il calendario non si è imposto: il tempo stringe, infatti, perchè i provvedimenti (la finanziaria viaggia in coppia con il Bilancio dello Stato) martedì approdano in Aula al Senato; poi toccherà di nuovo alla Camera, che non ha margine per ulteriori cambiamenti, e la manovra 2009 sarà legge nel giro di qualche giorno.Il Pd attacca il metodo e si dice convinto che quanto fatto finora sia troppo poco: il governo «fa il gioco delle tre carte. I 120 milioni approvati oggi - sottolinea il ministro ombra dei Democratici Mariangela Bastico- sono del tutto inadeguati in quanto non ripristinano il taglio di oltre 132 milioni sulle scuole paritarie e non toccano neppure lontanamente i tagli di 456 milioni sulle scuole statali».

2 dicembre 2008

Un espejo porteño


Micky Vainilla - el cantante pop nazi

Racismo como método de venta


PUBLICIDADES QUE APUNTAN AL CORAZON DE LOS PREJUICIOS
Una campaña de seguros para el hogar, otra de puertas de seguridad y otra de venta de SMS’s apelan a una estigmatización de la clase pobre. “La civilidad aparece dividida en un nosotros/ellos”.

Por Facundo García
“Hay una ola de inseguridad”, se avisa en todas partes. La utilización de la metáfora acuática –la “ola”– sugiere que la violencia que estarían originando los marginales responde a su naturaleza. Una marea de negros de mierda vendría a inquietar cíclicamente a “los decentes”, y el que quiera venderle a las clases medias y altas sabe que para ser efectivo debe montarse sobre ese prejuicio. En tal sentido, la publicidad viene haciendo punta: durante los últimos meses, una escalada que se basa en la estigmatización de un sector de la sociedad ha ido regalando ejemplos que demuestran que con tal de hacer plata, más de una empresa decide archivar el sentido crítico y jugarse por lo efectivo, que en muchos casos coincide con el fascismo.

Uno de los ejemplos más obvios es el anuncio radial que lanzó en octubre el Banco Galicia, para promocionar sus servicios de seguros del hogar. Arranca con el diálogo entre un encargado de edificio y un pibe. En tono confianzudo, el encargado deja deslizar que los vecinos tienen valiosos electrodomésticos y, finalmente, pregunta a su interlocutor: “¿Vos venías a repartir unos volantes, no? Pasá, pasá”. En respuesta se escucha a un joven con acento típico del conurbano bonaerense que agradece el permiso exclamando “gracia’, amigo”. Esa expresión mínima y corriente se usa para dar a entender que el que ha entrado es en el fondo un ladrón. De remate, un locutor en off cierra el sentido al declarar que es preciso cubrirse de esas eventualidades porque “nada es tan seguro como parece”.

Ante ese aviso, el Sindicato Unico de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (Suterh) presentó una demanda remarcando que se estaba “desprestigiando la relación laboral de los Encargados de Edificio (...) generando desconfianza sobre nuestra lícita actividad”. Por otro lado, el vínculo que se establece entre los pobres del conurbano y los chorros es directa, amén de la relación insinuada entre el oficio de volantero y la criminalidad. Como ha comunicado al respecto el Observatorio de la discriminación en Radio y Televisión,
“son prácticas sociales discriminatorias crear y/o colaborar en la difusión de estereotipos de cualquier grupo humano por características reales o imaginarias”. Aparentemente, la actuación conjunta de estas instituciones logró que el fiasco dejara de emitirse.

Igual o más siniestro es lo que está haciendo Telepromos con su oferta de envío de mensajes de texto por celular. Cualquiera ha visto esos anuncios en los que se insta a mandar un SMS para recibir, a cambio de un monto de dinero, “los mejores consejos para el amor”, horóscopos o confesiones hot. Ahora bien: el nuevo producto, “Mandá ‘robar’ al 2020”, pretende vestir de simpatía lo que no es más que un juego perverso a través de la identificación de un grupo vulnerable con la ilegalidad. La publicidad puede verse de día y se ha detectado en al menos un canal de aire (en el 9, alrededor de las 13.10). Durante todo el comercial suena una cumbia y un joven vestido con remera y gorra pasa por distintas locaciones urbanas cumpliendo con el repertorio gestual que abunda en los barrios más humildes. El locutor resume la propuesta: “Mandá ‘robar’ al 2020 y recibí todos los días las frases de la villa en tu celular”, exclama, e insiste: “Sentí la villa en tu celular”.

Esta equivalencia entre afanar y vivir en la pobreza no contrasta con el nuevo caballito de batalla de puertas Pentágono. La pieza –que todavía puede verse en Youtube y en algunos canales de TV– arranca en cámara lenta: se ve correr a un hombre gordo y transpirado, morocho y vestido de pobre. Es interesante notar la similitud entre esta perspectiva y la de Leni Riefenstahl en su film Olympia, aquel documental sobre las olimpíadas del ’33 que terminó siendo un canto a la superioridad de la raza aria. En este caso, la mirada también es detallista y ralentada. Pero el objeto ya no son los atletas, sino la figura del “grasa”. El ritmo pausado garantiza que el ojo burgués tenga tiempo para identificar y hacer sentido sobre ese cuerpo “imperfecto”, “sucio” y todo lo que la creatividad peyorativa del mediopelo local sea capaz de agregar.

Allí no termina el vicio discriminatorio. El gordo se desplaza al trote por lo que parece ser una pista estilo test dummies y se inclina para dar un topetazo contra la puerta blindada. El personaje choca de lleno contra el metal y cae al suelo, justo antes de que se explique que las Pentágono protegen la casa porque son “más duras que la realidad”. María Laura Pardo, docente y analista de discursos de los medios, ha explicado que en estas situaciones “la civilidad resultante aparece dividida en un nosotros/ellos” que va construyendo un paisaje social en el que “hay personas que disfrutan de una cantidad de derechos en virtud de que muchas otras no pueden disfrutarlos”.

¿A qué musa atribuir este catálogo de groserías? ¿A la endeblez ideológica de los publicistas? ¿A la avidez del empresariado? Cuando pase la “ola” de inseguridad habrá que chequear cuánto crecieron estas compañías a partir de la explotación de los prejuicios más dañinos. Mucho más difícil, en cambio, será cuantificar la cantidad de humillaciones y prejuicios que sembraron en su carrera detrás de la ganancia.

I pescatori al governo già!


A Mazara del Vallo i pescherecci escono in piena notte, per due volte, e salvano 650 naufraghi africani

I pescatori sfidano il mare forza 9 per salvare 650 «clandestini»

Laura Eduati
Ventotto ore in balìa del mare in burrasca per salvare seicentocinquanta immigrati che rischiavano di naufragare nel Canale di Sicilia. Una operazione rischiosissima portata a termine con successo dai pescatori di Mazara del Vallo, che hanno messo a disposizione cinque motopesca per soccorrere due barconi in grosse difficoltà, il primo a 15 miglia da Lampedusa e il secondo in acque maltesi e, come spesso accade, ignorato da La Valletta.

L'allarme viene dato giovedì pomeriggio dagli stessi migranti, con un telefono satellitare lanciano un disperato sos. Il mare infuria a forza nove, le imbarcazioni rischiano di spezzarsi.
Il responsabile della Capitaneria di porto di Lampedusa, il tenente di vascello Achille Selleri, guarda con preoccupazione le onde: le motovedette della Guardia costiera non possono lasciare l'isola. Così chiama i pescatori della flotta mazarese, che spesso ormeggiano a Lampedusa per riposarsi e che proprio giovedì avevano deciso di non salpare per le pessime condizioni metereologiche. I pescatori annuiscono: non è la prima volta che mettono a disposizione i motopesca per salvare dei migranti disperati, i pescherecci sono più grandi delle motovedette e consentono più facilmente il trasbordo dei migranti dalle carrette.

Sciolgono gli ormeggi cinque imbarcazioni: Ariete, Monastir, Twenty Two, Ghibli e Giulia P.G. E' quasi sera, l'operazione parte anche con la coordinazione della Capitaneria di porto di Palermo, gli uomini di Selleri si imbarcano con i pescatori alla ricerca del primo barcone. Lo rintracciano quando è buio, onde alte dieci metri impediscono di avvicinarsi, la carretta viene portata a ridosso di Lampedusa e qui, sottocosta, al riparo del vento, i trecentotré migranti vengono fatti salire sul Twenty Two. Sono sfiniti dalla paura: partiti martedì dalla Libia, hanno perso quattro compagni in mare. Tra loro ci sono 21 donne e alcuni bambini. In trecento su una imbarcazione di appena 15 metri: un miracolo che si siano salvati, dicono gli uomini della Guardia Costiera. Un miracolo davvero, visto che la traversata marittima è l'ultimo tassello di un lungo viaggio dall'Africa subsahariana attraverso le maglie spinose e strette della Libia, dove le forze di polizia non usano scrupoli nei confronti dei cosiddetti "illegali" - Tripoli non ha firmato la Convenzione di Ginevra e dunque non riconosce i richiedenti asilo, e Gheddafi utilizza la moneta "clandestini" nelle trattative con i Paesi europei e specialmente con l'Italia.

I trecento vengono portati al centro di accoglienza all'alba, ma non è finita: i cinque pescherecci ripartono per recuperare il secondo barcone che nel frattempo si trova a nove miglia dalla costa. Il mare non accenna a placarsi, il Ghibli ripete la stessa operazione riportando la carretta a Lampedusa presso la cala Grecale dove avviene il trasbordo e finalmente, a mezzanotte di venerdì, i trecentoventi migranti possono mettere piede sull'isola. Con loro un bimbo di appena 4 mesi, 15 donne e una incinta di nove mesi. Alla Capitaneria di porto di Lampedusa sanno che poteva finire in tragedia e che «forse lassù qualcuno ci ha dato una mano».

Prima flotta peschereccia italiana con 30mila tonnellate di pesce pescato l'anno, un migliaio di pescherecci e 20 industrie di trasoformazione, i marinai di Mazara del Vallo sono abituati ad imbattersi nei barconi dei migranti che provengono dalla Libia o dalla Tunisia. Se nei primi tempi venivano invitati dalla Guardia Costiera a restare accanto alle imbarcazioni in attesa delle motovedette, negli ultimi tempi vengono autorizzati a portare a bordo i migranti poiché pare che i pescherecci siano della grandezza idonea per questo tipo di operazioni. «Ci criticano sempre, eppure siamo capaci di questi gesti» commenta da terra uno dei proprietari dei motopesca. I marinai sono già in alto mare per pescare.

30 novembre 2008

Te vamos a extrañar, Pelado


A LOS 71 AÑOS, MURIO ULISES DUMONT, UN ACTOR DE ENORME TALENTO

"Hay que mover al muñeco", decía.

No era sencillo saber a quién dirigía Ulises Dumont la broma cuando en una entrevista confesaba que en sus comienzos en el teatro –y comparándose con los colegas– se veía a sí mismo como un renacuajo. ¿Esperaba que le dijeran que no, que seguramente no era así? Por las dudas, y para no quedar en falta, se evitaba cualquier comentario. Lo cierto es que Dumont sabía ironizar, y eso era suficiente para ponerse en alerta y dialogar con cautela. Esa misma expresión se le escuchó en una nota hecha por esta cronista, junto a Mabel Manzotti y el director Víctor García Peralta, cuando estaba a punto de estrenar En Pampa y la vía. Dumont se había retrasado, y entonces el comentario era que se había ido de pesca. Y fue así: aterrizó con su equipo.

Ayer, a los 71 años y en la Clínica Dupuytren, donde llevaba dos semanas internado, murió Ulises Dumont. Actor de humor travieso, sabía componer como pocos “a la pequeña gente”, a los marginados que –opinó entonces– a veces explotan. Quizá por eso lo fascinaban personajes como los de La Nona y El acompañamiento, que interpretó. Esta atracción le permitió continuar ejercitándose aun en épocas de vacas flacas para el teatro. Como otros grandes, no dudaba de la importancia del unipersonal en tiempos de escasez: “Uno sabe que alguna vez tendrá que agarrar un fierro caliente, pero antes de que eso ocurra, también yo armaría mis valijas, simplemente para protegerme y estar en la resistencia. Los actores tenemos que poner la humanidad sobre el escenario y salvarnos”. Si bien aquella En Pampa y la vía no era obra de un autor nacional, Dumont le puso la garra que mostraba en los prototipos argentinos. Muchos de éstos tan queribles como su kiosquero Sebastián de El acompañamiento, obra de Carlos Gorostiza que se estrenó en Teatro Abierto 1981, dirigida por Alfredo Zemma, donde descolló junto a otro maestro de la actuación, el “Negro” Carlos Carella. Supo ser también el maduro profesor en contrapunto generacional con un joven Antonio, actuado por Darío Grandinetti, en una obra que desconcertó al público y a los censores. Era Yepeto, de Roberto Co-ssa, un estreno de 1987 en el Teatro Lorange, y un personaje del cual no se despegó, puesto que fue también su papel en la versión para cine del realizador Eduardo Calcagno. Sólo que, pasado el tiempo, el director lo presentó con un tinte más irónico, cercano a la postura de un poeta porteño algo cascarrabias.

Cuando un actor de tan rara especie se va, sólo queda a quien lo conoció a través de sus trabajos recordar por lo menos algunos, mejores o peores, premiados o no, aunque es necesario reconocer que en todos mostró una solidez que no dio lugar a la indiferencia. Así fue que se lo vio atreviéndose con una controvertida figura de la historia en El último virrey, obra crítica de Juan Carlos Cernadas Lamadrid. Allí se propuso transmitir la ficticia fragilidad de un Cisneros jaqueado por patriotas e ingleses, perseguido por su mujer y por un pertinaz resfrío, acaso consecuencia de esa llovizna de mayo que nos han vendido en las láminas escolares. Su actuación era siempre superior, fuera en una comedia o un drama, o en un relato como aquél donde predominaban el grotesco o la sátira.

Esas intensidades atrajeron al público y a sus directores, como al mismo Gorostiza, asombrado como autor cuando en una reunión doméstica le escuchó dialogar con Carella sobre una persona que había conocido en un bodegón y aspiraba a ser artista. Ese era justamente el personaje que se aproximaba al Tuco de El acompañamiento, la obra que el dramaturgo pensaba ofrecerles sin haberles adelantado el tema. En circunstancias como ésa, Dumont se asemejaba a esos genios escurridizos que parecen no saber pero captan todo. De esa materia singular, aunque oscura, fue su trabajo en Rápido nocturno, aire de foxtrot, pieza de Mauricio Kartun que dirigió Laura Yusem. Otra obra de personajes grises y sin futuro, donde compuso al guardabarreras Cardone, untuoso con la amante casada que protagonizaba Alicia Zanca, pero de interior violento. Un personaje de la cultura popular que recreó con admirable plasticidad.

Hábil para crear atmósferas inusuales, este artista que se inició en el teatro siendo adolescente y conformó un grupo junto a otros actores y actrices en un club de barrio, integró elencos de piezas famosas, como Arlequín, servidor de dos patrones; El hombre elefante y la recordada Gris de ausencia, de Cossa. De este autor protagonizó La Nona, en 1977 y bajo la dirección de Gorostiza, que a su vez lo convocó para una pieza suya, A propósito del tiempo, donde su papel era el de un viejo amigo que incide en la aparentemente tranquila convivencia de un matrimonio. Entonces sus compañeros de elenco eran Cipe Lincovsky y Juan Carlos Gené, y la puesta, de Javier Margulis y Rubens Correa. En escena jugó a liberarse de traumas y apasionarse locamente al asumir el rol de un tal Ernesto Kovacs, un médico psicoanalista obligado a exorcizar a una excitada mujer de doble personalidad, compuesta por Luisa Kuliok. En esta obra, Sabor a Freud, de José Pablo Feinmann, el actor se multiplicaba en roles bien diferentes transparentando frustraciones y mostrando alguna que otra catarsis a través de escenas cómicas o de gran desconsuelo.

Lo verdadero es que Dumont, en cualquiera de sus composiciones (e incluso en trabajos televisivos como en Compromiso o No-sotros y los miedos), atrapó siempre, tanto en los aguafuertes como en aquellas escenas en las que se exigía mantener el medio tono.
Por Hilda Cabrera - Página12 - 30-11-2008


29 novembre 2008

No problem - Teatro nero di Praga

Basta con questa crisi. Basta con i politici corrotti. Basta col caro vita. Non perderti dietro i prezzi del supermercato. Sorridi. Fa un sacco di bene.

27 novembre 2008

Patrimonio culturale = Merce e profitto


Contro l'istituzione di una Direzione generale per i Musei e l'affidamento a un super-manager
È stato diffuso un allarmato APPELLO PER LA SALVAGUARDIA DEI MUSEI E DEI BENI ARCHEOLOGICI E ARTISTICI IN ITALIA.
L'appello interviene contro l'istituzione di una "Direzione generale per i musei, le gallerie e la valorizzazione" e l'affidamento a un super-manager del tutto estraneo al settore dei beni culturali. Nell'appello si ribadisce la condanna del "progetto di messa a reddito del patrimonio artistico e archeologico", riaffermando invece la necessità di una riforma della gestione dei beni culturali che assicuri il giusto valore "alle competenze e alla formazione tecnico-scientifica e nel contempo alle istanze storiche ed educative della valorizzazione, in modo da garantire la conservazione nel presente e la consegna al futuro delle opere, e da impedirne lo svilimento e il degrado".



APPELLO PER LA SALVAGUARDIA DEI MUSEI E
DEI BENI ARCHEOLOGICI E ARTISTICI IN ITALIA

L’istituzione della figura del 'super manager' con i poteri assoluti che gli vengono delegati nell’ambito della nuova "Direzione generale per i musei, le gallerie e la valorizzazione" e il progetto di messa a reddito del patrimonio artistico e archeologico che la sottende sono scelte profondamente sbagliate nel presente e irrimediabilmente dannose nel futuro.
Vedere equiparato a merce di scambio quel patrimonio e insieme cancellata la sua tradizione di tutela provoca un senso di forte disagio e una ferma reazione di rifiuto.
La necessaria riforma della gestione dei beni culturali in Italia deve assicurare valore alle competenze e alla formazione tecnico-scientifica e nel contempo alle istanze storiche ed educative della valorizzazione, in modo da garantire la conservazione nel presente e la consegna al futuro delle opere, e da impedirne lo svilimento e il degrado.
Chi amministra e governa il paese non ha la potestà di mettere a rischio il patrimonio che ha garantito all’Italia una posizione primaria nella cultura occidentale, minacciando quell’insieme straordinario, costituito dalle opere e dai loro contesti, dalle loro vicende storiche e conservative, territoriali e museali. Ciò non significa escludere la collaborazione di competenze in grado di assicurare un adeguamento delle risorse, ma significa guardarsi dal pericolo di innescare meccanismi di consumo a perdere.
Un’eredità unica e inalienabile non può essere equiparata a qualsiasi altra forma di capitale, neppure col pretesto della grave crisi economica.
La comunità scientifica internazionale dichiara il proprio sconcerto e richiede la revoca immediata di tale Direzione generale, denunciando la necessità di un radicale ripensamento.

Roma, 17 novembre 2008

26 novembre 2008

¿Racista yo?


A QUIEN MIRAMOS TORCIDO:
"Pobre, gordo, boliviano, maricón, drogadicto y contagioso".
Esa costumbre de creerse mejor que el otro.
Siete de cada diez argentinos discrimina a otro.

El Inadi conformó el primer mapa de la discriminación en el país, que evidencia el qué, cómo y dónde del prejuicio argentino. El 30 por ciento fue discriminado alguna vez.

Tres de cada diez argentinos fueron discriminados alguna vez. Cerca de cinco presenciaron un acto de discriminación. Pero apenas seis de cada cien hicieron alguna denuncia o conocen a alguien que la haya hecho. Estos son los datos centrales de una investigación que llevó a cabo el Inadi durante un año y medio en todas las provincias y la ciudad de Buenos Aires para conformar el primer mapa de la discriminación en el país. El estudio evidencia otra situación preocupante: el 70 por ciento de la sociedad se caracteriza por tener pensamientos o prácticas discriminatorias. Es decir, siete de cada diez argentinos discriminan.

La encuesta, cuyos resultados serán presentados oficialmente hoy, se desarrolló desde diciembre de 2006 hasta junio de este año. Participaron varias consultoras: Analogías, CEOP, OPSM y Ricardo Rouvier y Asociados y tuvo como objetivo conocer las percepciones y representaciones en relación a la discriminación, las prácticas discriminatorias y los prejuicios en el país. “Es la primera vez que se recorren todas las provincias para tener un panorama de la discriminación –explicó María José Lubertino, presidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo–. Esto será una hoja de ruta que guiará la formulación de las nuevas políticas públicas sobre el tema”.

La encuesta se basó en datos individuales de percepción, pero también indagó en prácticas discriminatorias en los medios de comunicación, en oficinas públicas, empresas y centros de entretenimientos de todo el país.
Según el informe, la percepción de prácticas discriminatorias está presente en la sociedad argentina de manera muy fuerte: más del 80 por ciento de los consultados considera que en la Argentina se discrimina mucho o bastante. Entre las provincias con mayor percepción figuran Neuquén, Catamarca, Chaco, Formosa y La Pampa. En el otro extremo están Tucumán y Entre Ríos.

El grupo que más padece los prejuicios y la discriminación está conformado por las personas en situación de pobreza: alrededor del 75 por ciento de los encuestados reconoció que se las discrimina “mucho” o “bastante”. El 67 por ciento consideró que se discrimina “mucho” o “bastante” a las personas con sobrepeso; casi el 62 por ciento, a las personas con enfermedades contagiosas, y el 52 por ciento, a las personas con discapacidad.

“La alta discriminación por pautas estéticas, principalmente la obesidad, fue una sorpresa que brindó el estudio: no estaba en el imaginario que ese grupo concentrara una de las mayores percepciones de discriminación”, indicó Lubertino.

Frente a la pregunta de si alguna vez fue víctima de algún acto discriminatorio, el 32 por ciento de los consultados contestó que sí. El Litoral (Misiones, Entre Ríos y Corrientes) constituye la zona donde se percibe mayor nivel de discriminación (42,3 por ciento). Por encima de la media nacional figuran además Neuquén, Tucumán y el Gran Buenos Aires.

El índice de la vergüenza
Los datos de la investigación permitieron elaborar el “índice de discriminación”: se trata de un valor de entre 0 y 10 puntos donde un puntaje mayor indica menor nivel de concepciones discriminatorias. El índice fue conformado sobre la base del acuerdo de los entrevistados en torno de un conjunto de frases que remiten a probables situaciones de discriminación.

Por ejemplo, ante la afirmación “la mayoría de los delincuentes no tiene recuperación”, un 47 por ciento de los encuestados consideró estar de acuerdo. Las cifras mayores se registraron en Córdoba (61,5 por ciento) y la menor proporción (29,5 por ciento) lo hizo en Capital Federal.

Otra frase fue “si mi hijo fuera homosexual debería llevarlo a un profesional de la salud”: casi el 40 por ciento respondió que coincide. Las cifras más abultadas se dieron en San Luis (60 por ciento), Salta (54,4), La Rioja (52,6) y Misiones (52,2%). Con el 23,3 por ciento, Tierra del Fuego tuvo el porcentaje inferior.

“Las/os trabajadoras/es que vienen de países vecinos les quitan las posibilidades a los trabajadores argentinas/os” fue otro de los conceptos consultados: el 44,5 por ciento dijo que eso es verdad. Es más, un 51,4 dijo identificarse con la frase “la Argentina debe ser sólo para los argentinos”, en contraposición con la afirmación: “La Argentina debe estar abierta a todo el mundo que quiera”.

Así, el índice mostró que un 70 por ciento de la sociedad discrimina, es decir, que se caracteriza por tener pensamientos o prácticas que segregan. Ese porcentaje está conformado por un “núcleo duro” que se posiciona con una alto nivel de prácticas discriminatorias. El resto (un 55 por ciento), se ubica en un nivel medio. En el mapa nacional, las provincias con menos niveles de discriminación, según ese índice, son Santa Cruz, La Pampa, Río Negro, Santiago del Estero, San Juan y Neuquén. Los distritos con valores más preocupantes son Corrientes, Catamarca, Salta y Jujuy. En la ciudad de Buenos Aires, el “núcleo duro” se reduce al 6 por ciento, el nivel medio llega al 67 por ciento y el porcentaje con menores actitudes discriminatorias es de 27.

La investigación también indagó en los ámbitos donde se discrimina. La escuela obtuvo uno de los valores más altos. “¿En qué medida la televisión reproduce prácticas discriminatorias?”, fue otra de las consultas. El 44,6 por ciento respondió “mucho” o “bastante” y un similar 44,3, “poco” o “nada”.

Las entrevistas fueron domiciliarias, con un universo de población de 18 a 74 años, de ambos sexos y seleccionados según cuotas de género y edad. “Este mapa nos permite conocer la realidad provincia por provincia, municipio por municipio. Conociendo la situación en cada lugar, en cada ámbito, podremos en conjunto con las autoridades locales encarar las políticas públicas necesarias para revertir las actitudes y las creencias discriminatorias”, señaló Lubertino. Hay indicadores que son favorables para esa tarea, de todos modos: más de cinco personas de cada diez conocen que la discriminación puede ser denunciada judicialmente, cerca de cinco de cada diez sabe de la existencia de una ley nacional contra la discriminación y más de siete de cada diez señala que el gobierno nacional debería darle una importancia significativa al tema.

San Gramsci


Il Vaticano: "Gramsci si convertì".
Gli storici: "Non ci sono prove"

Monsignor De Magistris riapre il dibattito: "Accadde poco prima della morte"
Beppe Vacca: "Non ve n'è traccia in alcun documento. Ma non sarebbe uno scandalo"

"Antonio Gramsci trovò la fede in punto di morte e ricevette i sacramenti cristiani", dice Monsignor Luigi De Magistris, propenitenziere emerito del Vaticano e conterraneo del fondatore del Pci, che riapre il dibattito nel corso di una conferenza stampa a Roma. E torna ad affrontare una questione già aperta e controversa. Quella, cioè, del riavvicinamento al cattolicesimo da parte di Gramsci, poco prima della morte, nel 1937.

Una vicenda spesso affrontata e sempre smentita o, comunque, mai confermata. Come ribadisce, anche questa volta, Giuseppe Vacca, filosofo, ex parlamentare comunista e presidente della Fondazione Istituto Gramsci. Ricordando che i documenti editi e inediti sulle ultime ore e sulla morte di Gramsci sono tanti, ma "da nessuno emerge la tesi della sua conversione. Ovviamente - precisa Vacca - non sarebbe uno scandalo né cambierebbe alcunché. Dico solo, semplicemente, che si tratta di un fatto che non trova alcun riscontro documentato".

La vicenda spirituale di Gramsci è stata, a sorpresa, riportata alla luce oggi durante una conferenza stampa convocata a Radio Vaticana per presentare il primo catalogo di santini e immagini sacre per collezionisti. Proprio un santino, del resto, secondo il racconto del monsignore, avrebbe riacceso la passione religiosa dell'intellettuale morente. Così il racconto di De Magistris, in passato tra i responsabili del Tribunale vaticano della Penitenzieria Apostolica (il dicastero preposto alle indulgenze, ai perdoni e a controversie interne): "Il mio conterraneo Gramsci aveva nella sua stanza l'immagine di Santa Teresa del Bambino Gesù. Durante la sua ultima malattia, le suore della clinica dove era ricoverato portavano ai malati l'immagine di Gesù Bambino da baciare. Non la portarono a Gramsci. Lui disse: Perché non me l'avete portato?. Allora gli portarono l'immagine di Gesù Bambino, e lui la baciò. E' morto con i Sacramenti, è tornato alla fede dell'infanzia. La misericordia di Dio santamente ci 'perseguita'. Il Signore non si rassegna a perderci".

Anche gli storici non si rassegnano alla versione del presule. E più documentata è la replica di Vacca. "Ci sono alcune lettere di Tania (la cognata di Gramsci, ndr) a Piero Sraffa - spiega - che descrivono dettagliatamente gli ultimi giorni di malattia e la morte di Gramsci, in cui non troviamo nulla al riguardo. Non ne parla nemmeno una del fratello Carlo a Togliatti, in cui si legge della volontà di Gramsci di essere cremato. Cosa che inizialmente trovò qualche ostacolo perché non era credente e perché il regime fascista temeva manifestazioni di piazza, essendo la vigilia del primo maggio". Il presidente della Fondazione parla anche di "documenti di polizia" che "non fanno alcun cenno di un suo avvicinamento alla fede, in più ci sono alcune lettere, ancora inedite perché raccolte da poco tempo, in cui Tatiana scrive con grande regolarità ai familiari sugli ultimi giorni di Gramsci. Si tratta di confidenze strettamente personali, nelle quali una notizia di tale portata sarebbe certamente emersa". Comunque, nessuna polemica. "Non conosco De Magistris - dice Vacca - ricordo solo che non è la prima volta che ne sento parlare. Già trenta o quaranta anni dopo la morte di Gramsci, un'anziana suora riferì di una sua conversione. Ripeto, non vi troverei nulla di scandaloso. Dico solo che dalle fonti d'archivio, dai tanti documenti a disposizione degli studiosi e da alcune lettere ancora inedite - conclude - tutto ciò non trova alcun riscontro".

Sulla stessa linea lo storico Luciano Canfora. "Temo fortemente che non sia assolutamente vero che Gramsci si sia convertito in extremis. Posso assicurare comunque - dice ironicamente - che Pericle non si è convertito al confucianesimo". Studioso di letteratura classica e attento conoscitore della vita di Gramsci, Canfora ricorda che "tentativi in extremis, alla maniera degli avvoltoi, di arrivare a conversione sono stati tentati sia con Croce che con Concetto Marchesi. Non so se in questo caso ci sia stato un vero e proprio tentativo, ma - conclude - temo fortemente che non sia vero".

25 novembre 2008

Mafia SpA


La mafia italiana fattura il doppio della Fiat, quasi 170 miliardi di dollari.
La casa automobilistica fattura 80 miliardi di dollari. In Italia gli affari della mafia costituiscono il 6% del PIL.


Le grandi organizzazioni criminali italiane (Cosa Nostra siciliana, ‘Ndrangheta calabrese, Camorra napoletana e Sacra Corona Unita pugliese), riunite sotto il nome di Mafia SpA, sono la prima impresa italiana e quest’anno fattureranno 130 miliardi di euro (circa 170 miliardi di dollari), con un utile di 70 milioni al netto degli investimenti e delle trattenute.
La denuncia é arrivata ieri dalla Confesercenti nel suo documento intitolato “Le mani della criminalità sulle imprese”. Secondo il rapporto gli affari della mafia costituirebbero il 6% del Prodotto Interno Lordo italiano, duplicando il fatturato della FIAT, che fattura circa 80 miliardi di dollari.
I ricavi della Mafia SpA derivano in primo luogo dai traffici illeciti, con un attivo di 62.8 miliardi. La vendita di droga fornisce 59 miliardi, il commercio d’armi ed altri traffici fruttano 5.8 miliardi, il contrabbando 1.2 miliardi e la tratta di esseri umani circa 300 milioni di euro.
L’usura controllata dalle organizzazioni criminali farà entrare nelle loro casse nel 2008 12.6 miliardi mentre il racket delle estorsioni verso i commercianti, obbligati a pagare il cosiddetto “pizzo” (imposta mafiosa), frutterà altri 9 miliardi. Furti e rapine portano un altro miliardo di euro.
L’attività delle mafie è molto importante nell’ambito imprenditoriale, permettendogli di fatturare altri 24.7 miliardi di euro, mentre le attività legate all’agricoltura, denominate “agromafia”, forniscono 7.5 miliardi. Inoltre l’approvvigionamento ed il rifornimento ad enti locali in Sud Italia, dove sono radicate le grandi organizzazioni criminali, assommano circa 6.5 miliardi.
Il commercio del “tarocco” , ossia i milioni di oggetti di grandi marche falsificati che i poveri immigrati vendono in tutto il paese e che la Mafia SpA esporta all’estero, rende altri 6.3 miliardi di euro.
Un mercato emergente proviene dalle cosiddette “ecomafie”, ossia dalla gestione dei rifiuti clandestini e legali e dal riciclaggio dei residui normali e pericolosi. Il fatturato arriva a 16.8 miliardi.
La prostituzione rappresenta oggi un settore in completa decadenza, che rende alle mafie “solo” 600 milioni di euro.
Secondo la Confesercenti, 180.000 imprenditori e commercianti risentono delle attività usuraie delle mafie e altri 160.000 sono vittime di estorsioni, il racket che li obbliga a pagare il pizzo nel sud del paese.
Il contrabbando, che prima era una delle attività principali delle organizzazioni criminali, sta diventando sempre meno importante.
Anche il ruolo economico delle scomesse clandestine e degli abursi edilizi è diminuito, nonostante fatturino in totale più di 10 miliardi di euro l’anno.

Le mafie sono penetrate profondamente nel tessuto economico e sociale italiano. Le reti criminali si estendono anche al nord Italia e ad altri paesi, come la Germania, e a continenti come l’America Latina.
I giganteschi guadagni della Mafia SpA sono investiti in molte attività legali, tra i quali hotel, concessionarie d’auto, pizzerie, ristoranti e supermercati.

24 novembre 2008

El domador de pulgas


EL DOMADOR DE PULGAS
La mujer barbuda, la sirena de cola de plàstico, el forzudo que rompe cadenas con los dientes, son ya razas extinguidas por efecto de la contaminaciòn televisiva. Sòlo queda, como ùltimo de esa dinastìa desfortunada, el domador de pulgas.
Con un arte que le viene transmitido oralmente a travès de los siglos, debe cortar y coser los trajecitos que sus artistas endosaràn el dìa del estreno. Con pincitas diminutas tomarà los microscòpicos trocitos de tela multicolor y los unirà usando un pelo de recièn nacido como aguja. Pantaloncitos de cuero de hormiga para el pulgòn que deberà recitar la parte del tirolès; pollerita colorada y poncho de lana azul para la pulga que harà de coya boliviana; una bikini de lentejuelas, cavada y con escote provocativo, para la que bailarà la batucada brasileña; armarà asì el guardarropas completo de la troupe que serà guardada, con alcanfor y lavanda, en una cajita de fòsforos.
Con ojo experto seleccionarà entre miles de aspirantes llegadas desde los cuatro puntos cardinales a las afortunadas finalistas. "Esta no va porque es chueca; aquella, un poco bizca; ésta de màs acà, viene de un perro de bajos fondos y no me garantiza una cierta disciplina que deberemos mantener en los viajes que siempre resultan un poco promiscuos; y aquella otra, la sexta de la derecha, no sabe bailar y se ve a la legua que empina el codo". Al final de la exahustiva prueba, cinco pulgas de gallinero y un pulgòn de algarrobo macho, firman el contrato para efectuar la tournèe por los pueblitos del interior de la provincia.

El trapecio de hilo de coser brilla como una estrella tornasol bajo el reflector azul; la cuerda floja, realizada con un cabello rubio y largo de la chica del quinto A, en su soledad lacònica, crea un suspenso denso en el cual se siente el peligro mortal a nivel de piel. El escenario, de blanco e inmaculado paño, se extiende en toda la dimensiòn de la mesita plegable ante los ojos expectantes del pùblico, viejos paisanos con sus crìos a cuestas, que revela su ansiedad e impaciencia con pataleos en el suelo de tablas. Son gentes simples, sin instrucciòn libraria y la vida ruda del campo no ha pulido, sin duda, sus modales: si algo no les gusta, lo dicen o lo gritan sin rodeos y sin retacear chiflidos y risotadas estentoreas. Las multitudes que se agolpan frente a la mesita van a ver, principalmente, còmo el domador las viste, còmo les pone el pantaloncito, la camisetita a rayas y todo eso. Y el pùblico se rie, no de la figura ridìcula de la pulga disfrazada, sino de su imagen porque la reconoce como propia. La gente se ve reflejada como en un espejo en esa pulga que hace cabriolas microscòpicas bajo una lamparita de kerosèn.

El primer acto, de cinco nùmeros consecutivos, no obtiene los aplausos esperados y a mitad del segundo, con la apariciòn en el balconcito de cartòn pintado de la pulga en el rol de Julieta, la rechifla generalizada obliga al domador a devolver el valor de las entradas, hecho que compromete desesperadamente la cena de esta noche y la continuidad del viaje.
Las pulgas y el pulgòn, faltos de experiencia para afrontar estoicamente estos hechos y avergonzados por el fracaso, aprovechan el primer perro que pasa y se van con los disfraces puestos. Ahora, el domador de pulgas, pobre ser desahuciado en este mundo de verdades apocalìpticas y certezas tecnològicas, en la miseria total y extrema, sucio y desarrapado, continùa buscando a travès de todos los pueblos de provincia sus artistas en fuga. Ajeno a todas las burlas escarba en los àngulos olvidados de los graneros, debajo de los colchones malolientes de los hoteluchos baratos, entre las crines duras de los perros flacos. Solamente responde enojado con un: "A mucha honra !" cuando siente a sus espaldas que alguien lo insulta llamàndolo "pulguiento".

22 novembre 2008

É morto un uomo intero



ADDIO SANDRO CURZI, STORICO DIRETTORE DEL TG3
E' morto questa mattina a Roma dopo una lunga malattia Sandro Curzi. Aveva 78 anni, essendo nato a Roma il 4 marzo 1930. Militante del Partito Comunista, poi Rifondazione Comunista con Fausto Bertinotti, Curzi è stato storico direttore del Tg3 alla fine degli anni '80, poi direttore del quotidiano di Rifondazione Comunista ''Liberazione". Attualmente era consigliere d'amministrazione della Rai.

Alessandro Curzi detto Sandro era dal 2005 consigliere Rai, di cui per tre mesi - in attesa della nomina del presidente da parte della Commissione di Vigilanza - e' stato anche presidente, in quanto consigliere anziano. Curzi aveva diretto dal 1987 al 1993 il Tg3.

Nel primo pomeriggio sarà allestita in Campidoglio, a Roma, la camera ardente. Sarà aperta dalle 17 alle 20 e domani dalle 10 alle 18. Lunedì riaprirà alle 9 e alle 11:30 si terrà la cerimonia laica. Unanime cordoglio della politica, del giornalismo e delle istituzioni.

DALLA RESISTENZA A TELEKABUL -
Resistente a 13 anni, comunista iscritto già a 14, chiamato a 19 anni da Enrico Berlinguer a ricostruire la Federazione giovanile comunista italiana (Fgci), Alessandro Curzi ha vissuto tutta la sua vita fedele, pur senza rigidità, alle idee di gioventù passando con Fausto Bertinotti a Rifondazione Comunista alla fine degli anni '90. Il suo impegno politico si e' svolto all'interno dei mass media, dal primo articolo, quando era ancora adolescente, sull'Unità "clandestina" per raccontare l'assassinio di uno studente da parte di fascisti repubblichini, al ruolo di capo redattore nel mensile della Fgci 'Gioventu' nuovà, diretto da Enrico Berlinguer, fino alla vice direzione di Paese Sera, alla direzione del Tg3 e a quella di Liberazione. Curzi ottenne nel 1944, nonostante la minore età, la tessera del Pci. Tra il '47 e il '48 lavora al settimanale 'Pattuglia' insieme a Gillo Pontecorvo e, nel '49, a la 'Repubblica d' Italià fino a diventare capo redattore di 'Gioventu' nuovà, diretta da Enrico Berlinguer. Inviato nel '51 nel Polesine per raccontare le conseguenze dell'alluvione, vi rimane come segretario della Fgci. Nel '56 fonda 'Nuova generazioné e nel '59 passa all'Unità, organo del Pci per il quale l'anno successivo viene inviato in Algeria per seguire la fasi dell'indipendenza. Lì intervista il capo del Fronte di Liberazione Ben Bellah. Dopo essere stato direttore dell'Unità, nel 1964 diventa responsabile stampa e propaganda della direzione del Pci. Negli anni '60 collabora fra l'altro alla crescita della radio 'Oggi in Italia' che trasmetteva da Praga ed era seguita in molte parti d'Europa da emigranti italiani. La stagione più calda, quella del '68 e poi dell'autunno del '69, della strage di Piazza Fontana e dei fatti che seguirono nei primi anni '70, Curzi la seguì da vice direttore di 'Paese Sera'.

Dalla metà degli anni '70 arriva l'impegno con la televisione: entra infatti in Rai nel 1975 con un bando di concorso indetto per l'assunzione di giornalisti di 'chiara fama' disposti a lavorare come redattori ordinari e comincia dal Gr1 diretto da Sergio Zavoli. Nel '76, con Biagio Agnes e Alberto La Volpe, da' vita alla terza rete televisiva della Rai mentre nel 1978 è condirettore del Tg3 diretto da Biagio Agnes. In questa veste 'scopre' Michele Santoro e collabora alla realizzazione del programma 'Samarcanda'. Diventa direttore del Tg3 nel 1987 dando a quel telegiornale una impronta inconfondibile, veloce e aggressiva che dà voce alle istanze della sinistra italiana interpretando gli umori di una crescente insofferenza verso la cosiddetta prima Repubblica. Soprannominato per questo, dagli avversari politici, 'Telekabul' (dalla capitale dell'Afghanistan occupata dall'Urss negli anni '70), il Tg3 cresce in spettatori (da poco piu' di 300 mila ai 3 milioni del '91) e autorevolezza.

Comunista e antifascista convinto, politico abile, Curzi si é spesso distinto per posizioni non banali e non sempre in linea con i diktat di partito: basti pensare alle aperture, allora non scontate, del suo Tg3 alle posizioni di Papa Giovanni Paolo II o, più di recente in Rai, all'astensione sulla proposta di licenziamento del direttore di Rai fiction, Agostino Saccà. Tra le sue esperienze va ricordata nel '94 la pubblicazione del libro 'Il compagno scomodò (Mondadori) e nel '95 una curiosa partecipazione al Festival di Sanremo dove canta nel gruppo 'La riserva indianà col nome, palesemente autoironico per chi era stato soprannominato Kojak, di grande capo Vento nei Capelli, eseguendo la canzone 'Troppo sole'. Era sposato dal 1954 con Bruna Bellonzi, anch'essa giornalista. Era padre di Candida Curzi, giornalista dell'ANSA.

21 novembre 2008

Ecuador se juega


Ecuador no paga la Deuda Externa por ilegal y fraudelenta.

Tras recibir de manos de la Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público Ecuatoriano (CAIC) el informe sobre la auditoría integral de la deuda externa de Ecuador, el presidente Rafael Correa indicó que la deuda es ilegítima.
Como un primer paso anunció que el Gobierno promoverá la reconstrucción de las estructura financiera internacional.El Jefe de Estado señaló que la contribución del Gobierno para conseguir el objetivo de reformar la estructura económica internacional empieza por determinar que la deuda externa es ilegítima y promover en las Naciones Unidas la creación de un ente de arbitraje internacional de deuda soberana.
El mandatario ecuatoriano dijo que su Gobierno no pagará la deuda externa por "ilegítima, corrupta e ilegal” y que "su peso debe ser trasladado por partes iguales a los responsables de adquirirla con malas artes, chantaje y traición".
Correa agregó que se requiere una instancia jurídica independiente ya "que los países endeudados siguen acudiendo al FMI, es decir, a un representante de los acreedores".
"Felizmente el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya tiene sus días contados por decisión de sus mismos socios mayoritarios", declaró Correa, quien expulsó en su momento al representante del Banco Mundial en Ecuador acusándolo de intento de chantaje.
El presidente propuso igualmente a los países deudores "concertar las acciones" para "redefinir el criterio de sustentabilidad del servicio" de crédito externo.

Entrega a Fiscalía
La recepción del documento se dio esta mañana en las instalaciones de la Ciespal. Correa indicó que se pasará el informe al Fiscal de la Nación para hacer la parte que le corresponde.
Al entregar el documento, la Comisión indicó que el objetivo de la auditoría es "demostrar por primera vez la estructura de todas estas operaciones, las complicidades, los manejos espúreos, el quebrantamiento del orden jurídico, la renuncia de todos los derechos... la aceptación de actos ilegales, la inclusión de cláusulas contractuales... la convalidación del fraude como un modo convencional de someterse a las exigencias de los acreedores, desconocer que el Ecuador no es un Estado cuando contrata a un vulgar comerciante que puede ser tratado de cualquier manera en cualquier insignificante tribunal de cualquier país, no siendo reconocido ningún caso... en esta infame historia de la deuda de los últimos años". (continúa)

19 novembre 2008

Summit Berlusconi - Merkel a Trieste


Indovinate:


Chi fa uno scherzetto alla Merkel?

"Noi non siamo razzisti"


Sporco negro
Pestaggi e umiliazioni. Vittime: rumeni, marocchini, ma soprattutto neri. Mentre c’è chi minimizza («solo episodi»), in un paese armato di rabbia e di paura si moltiplicano le aggressioni agli immigrati

"Non crederai mica di poter entrare dappertutto solo perché adesso ha vinto Obama
». Comincia così, davanti a una discoteca padovana, il viaggio al termine dell’intolleranza italiana, in questa notte della convivenza che si lascia dietro insulti, rabbia, botte e sprangate come non se n’erano mai viste: il catalogo è deprimente, ma è questo.

Si chiama Pietro, ha 24 anni, studia Economia a Ca’ Foscari, l’università di Venezia, e ha deciso di passare la serata al Victory di Vicenza, una discoteca. Gli amici entrano, lui si attarda a parlare con uno di loro, poi, alla porta d’ingresso, quelle parole: «Non crederai mica di poter entrare dappertutto solo perché adesso ha vinto Obama».

Pietro è un cittadino italiano di colore: aveva 4 anni quando i suoi genitori lo hanno adottato, strappandolo al mattatoio del Burundi. Lui e altri due piccoli ai quali avevano sterminato la famiglia, tutti e tre figli della coppia: operatori penitenziari ai quali non resta che presentare un esposto in Procura perché a Pietro è stato impedito di entrare in un pubblico locale per motivi razziali, per il colore della sua pelle. Alla faccia dell’articolo 3 della costituzione, che troppi sembrano aver dimenticato, mentre un ripasso farebbe proprio bene: «Tutti i cittadini hanno pari dignità sociale e sono uguali davanti alla legge, senza distinzioni di sesso, di razza, di lingua, di religione, di opinioni politiche, di condizioni personali e sociali».

Quelli della discoteca si sono difesi dicendo che il ragazzo non è stato fatto entrare perché ubriaco, anche se l’uscita su Obama dimostra tutt’altro, ma Pietro li smentisce. E suo padre aggiunge: «Non vogliamo avere ragione a tutti i costi, ma vogliamo la verità». La stessa frase pronunciata, un mese fa, dal padre di Emmanuel Bonsu, il 22enne ghanese che dichiarò di essere stato pestato, a Parma, dai vigili urbani. Pestato, ingiuriato, obbligato a spogliarsi e a fare piegamenti con una bottiglia di acqua in testa. Quindi rispedito a casa con una busta, con sopra vergate le sue generalità: «Emanuel Negro». Anche quelli si difesero, accusando il ragazzo di essere il palo degli spacciatori e di aver fatto resistenza a pubblico ufficiale, ma la scorsa settimana il pm che segue il caso ha squarciato il velo su quelle false accuse e sui reati di cui dovranno rispondere gli agenti, dieci in tutto: percosse aggravate, calunnia, ingiuria, falso ideologico e materiale, violazione dei doveri d’ufficio, con l’aggravante dell’abuso di potere. Emmanuel è stato operato all’occhio tumefatto ma ha ancora paura di uscire da casa, perché ha ricevuto cinque lettere di minaccia, come non fosse bastato sentirsi dire, dentro il comando: «Confessa, scimmia. Sei solo un negro». Chi siano quei dieci, lo decida il lettore.

«Episodi isolati», ha fatto sapere il sindaco di Parma. Certo quei vigili non devono aver dato il buon esempio se, dieci giorni dopo la notizia del pestaggio, Boakye Danquah, 35 anni, anche lui ghanese, è stato aggredito su un bus da due albanesi che si sono sentiti molto bianchi e molto autorizzati a farlo sloggiare dal sedile che occupava nel bus, mandandolo all’ospedale. Razzismi di seconda mano, matrioske dell’intolleranza, come quello dei due romeni che, a Ragusa, lo scorso 24 ottobre, hanno aggredito un somalo, al grido di «sei un nero» regalandogli una prognosi riservata e regalandosi un’accusa di tentato omicidio, aggravato dall’istigazione razziale.
Una sorta di reazione a catena, il più debole – oggi, il nero – a soggiacere: una rivalsa-parificata per l’intolleranza e le aggressioni che anche a romeni e albanesi tocca subire. Pure da morti. «Bruciate ancora rumeni di merda», hanno scritto il 2 ottobre su un muro di Sesto San Giovanni, accanto al luogo dove, pochi giorni prima, un ragazzino romeno era morto a causa di un incendio.

Romeni e albanesi sono, nel sondaggio Ispos-Magazine, i meno sopportati tra gli immigrati. I reati odiosi di cui alcuni connazionali si sono macchiati hanno fatto spesso terra bruciata nei giudizi sulle due comunità, specie quella romena (la più numerosa oggi in Italia, con quasi 500mila presenze), che ha ereditato anche il ruolo di capro espiatorio: se ai tempi del delitto di Erika&Omar a Novi Ligure all’inizio fu caccia all’albanese, oggi la parte tocca al romeno, come accaduto il 2 novembre a Bolzano, quando un ragazzo di 16 anni, che aveva rotto una porta-finestra, non ha trovato di meglio, per giustificarsi, che simulare una rapina ad opera di due romeni, rimediando una denuncia alla procura dei minori. Ed è romena Ana Demian, 21 anni, studentessa di economia che, a Cagliari per il progetto Erasmus, s’è vista rifiutare una camera per via della sua carta d’identità, nonostante lo spot «Piacere di conoscerti» che il governo romeno manda in onda sulle reti televisive italiane. Ed è albanese Stefano M, 19 anni, in coma, a Genova, per le sprangate ricevute da un tizio di Cogoleto che frequentava il suo stesso oratorio e che da tempo lo minacciava: «Sporco albanese, prima o poi ti ammazzo ». Fino a quando non ci ha provato, sfondandogli il cranio, nonostante i carabinieri fossero già stati messi sull’avviso, per via delle continue provocazioni razziste. È accaduto a metà ottobre, a un mese di distanza dall’omicidio, a Milano, di Abdul Guibre detto Abba, cittadino italiano originario del Burkina Fasu, sospettato dai gestori di un bar, padre e figlio, di aver preso dei biscotti dal banco e sprangato a morte. E dalla strage di Castelvolturno, sei neri ammazzati dalla camorra, per dare un segnale, subito raccolto dalle scritte razziste apparse sui muri di Roma: «Minime in Italia: Milano -1, Castelvolturno -6». La temperatura dell’odio.

Ma poi, episodio davvero isolato, quello degli agenti municipali di Parma? Mica vero se lo scorso 25 settembre, quattro vigili urbani di Milano sono stati condannati (pene tra i 3 anni e gli 8 mesi) per aver fermato senza motivo una donna ucraina, averla denunciata come ambulante, insultata e presa a schiaffi, fabbricando persino prove a suo carico e falsificando i verbali. E il senegalese Diop Moussa ammanettato e scaraventato a terra il 9 ottobre davanti agli occhi del figlio (e dei suoi compagni) che aveva appena accompagnato a scuola per un diverbio con i vigili sul parcheggio dell’auto? Sì, sempre a Milano, dove un lavavetri romeno, il giorno seguente, ha accusato un agente municipale di averlo picchiato, davanti a 4 testimoni. Reazioni? «Andiamoci cauti, niente caccia alle streghe».

Allora lasciamo le strade e saliamo su un bus. Per esempio su quello che va da Bergamo a Seriate, dove due studentesse raccontano a L’Eco di Bergamo ciò a cui hanno assistito: quando una donna ha dichiarato di non trovare più il cellulare, il controllore si è avvicinato a un romeno, decidendo che fosse lui il ladro, facendogli togliere il giubbino, poi il resto fino a intimargli di levarsi le mutande. Niente, del telefonino nessuna traccia, ma il controllore non s’è fermato: ha tolto 70 euro dal portafoglio dell’uomo e li ha dati alla donna come indennizzo, gridando dietro al romeno, durante il prelievo: «Metti le mani qui che ti spacco le dita e ti mando all’ospedale».
Certo, c’è anche il bus di Ozzano dell’Emilia, nel Bolognese, dove è stato denunciato un autista che ha fatto inginocchiare sullo scuola-bus un bambino marocchino di 11 anni «perché non stava buono». E poi c’è la storia di Varese, sempre in ottobre, che fa tornare alla mente Rosa Parks e quell’autobus di 50 anni fa, a Montgomery, Alabama, visto che ad Anna, 15enne di origini maghrebine, i compagni di viaggio, studenti lombardi, prima hanno detto «marocchina di merda» e poi l’hanno obbligata a cedere il posto «non suo, perché non italiana». A suon di botte: per Anna occhi pesti, collare cervicale e naso rotto.

E la politica? Non resta a guardare: ribolle di indignazione o soffia sul fuoco. Specie se in campagna elettorale. Finendo, a volte, per scottarsi. Come a Trento, dove la Lega ha coperto la città di manifesti con lo slogan: «Dellai ha rovinato le piazze, noi le ripuliamo».

Nell’immagine immigrati e poliziotti nei giardini di piazza Dante. Senonché i due tizi ritratti sul manifesto, cittadini polacchi incensurati, non hanno gradito la scelta di passare per delinquenti e nonostante l’onorevole leghista Fugatti abbia spiegato che era solo un messaggio «perché i giardini devono essere trentini », i due hanno denunciato per diffamazione il suo partito. Anche se, proprio in Trentino, ci sono nuovi esempi di integrazione come racconta l’ingresso dei bambini marocchini nella Sat, lo storico sodalizio dell’alpinismo.

Eppure di questi tempi è come se i mille esempi di convivenza, che hanno fatto l’Italia degli ultimi anni, fossero messi in mora da quest’aria che tira e che libera folate di rabbia pure sulla storia, a suo modo esemplare, di Gabriel Bogdan Ionescu, il giovane pirata informatico romeno, condannato in primavera a 3 anni e un mese dal Tribunale di Milano per i suoi traffici di hacker bancario e ora primo classificato al test di ingresso alla facoltà di Ingegneria Informatica del Politecnico di Milano. Come se il genio (matematico, nel caso) dovesse fare la fila e chiedere permesso (magari di soggiorno) per trovare lavoro.

Pregiudizio. Ostilità. E violenza. Il catalogo dell’ultimo mese non è finito ed è davvero impressionante: a Figline, in Toscana, sono stati condannati, con l’aggravante del razzismo, due giovani italiani che hanno sprangato due operai kosovari; poi ci sono stati i raid di Roma: uno contro un ragazzo cinese, uno contro tre immigrati di origine egiziana; e quello di Castronno, in provincia di Varese, dove un naziskin ha picchiato dei dominicani. «Sporco marocchino vai a cucinare a casa tua», pronunciato da standisti del Salone del Gusto, ha innescato una rissa a Torino, dove venti giorni prima, il 9 ottobre, è stata rinviata a giudizio la donna che ha insultato una donna, sempre di origini marocchine, a colpi di «Hitler aveva ragione». E «sporco negro» per Assuncao Benvindo Muteba, 24 anni studente angolano, massacrato di botte a Genova, mentre più fantasia ha mostrato quella maestra elementare di Milano che alla mamma di un bambino di colore, da lei adottato, ha urlato: «Signora, riporti suo figlio nella giungla».

Variante infantile dell’invito «torna in Africa a mangiare le banane» pronunciato l’11 ottobre da un giocatore del Novendrate, campionato provinciale comasco, all’avversario Cheikh Cissé e, il 19 ottobre, da un arbitro di basket pavese nei confronti di un giocatore della Bopers Casteggio, durante un incontro di serie D. Perché lo sport non resta mai indietro e anzi, su certi temi - le curve insegnano - detta persino la linea. E accade così che il cerchio, sui razzismi di casa nostra, si chiuda in un campo da calcio, molti chilometri più a sud, due domeniche fa. E nel nome del nuovo presidente Usa - che ha fatto pure da incipit a questo viaggio - citato dalla rabbia di chi, e sono tanti, a casa nostra è rimasto spiazzato dall’esito dell’elezione americana, visto che a Mahamadou Sakho, portiere senegalese del Sogliano, campionato d’Eccellenza pugliese, hanno gridato dietro, sì , «sporco negro», ma aggiungendo all’insulto «fratello di Obama». A imperitura difesa della pura razza italiana.
Cesare Fiumi